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lunes, 29 de septiembre de 2025

CAFÉ CON SAL - NO ES MAGIA

A veces me lo pienso un poco antes de colgar un artículo de estos, porque hasta a mí me da la sensación de que, me pongo en modo pitufo gruñón y tampoco se trata de ir dando discursos a diario.

Pero es que, como diríamos en una charla entre amigos, me están tirando de la lengua.

Hace unos días, con lo poco que acostumbro a mirar la tv generalista, que me voy topando con un anuncio emitido por el Gobierno de España. En él, salen algunos supuestos canarios, agradeciendo y maravillándose por el hecho de haber vuelto a inaugurar carreteras, allí donde se extendió una lengua de lava, en la última erupción que hubo en las islas.

Al canto de “no es magia, son tus impuestos”, nos recuerdan que por el hecho de pagarlos, tenemos un retorno. Que no podríamos circular en coche si no hicieran carreteras, o que no podríamos ir al médico sin los hospitales y un largo etcétera.

Hoy, mientras comía, me ha llegado a la pantalla de mi teléfono, un meme que he encontrado más que acertado. No recuerdo bien si era Ion Belarra o Irene Montero cualquiera de estas dos “wokistas” con más facilidad para destruir que para construir nada, con un vestido rojo de fiesta hasta los tobillos, espectacular, junto a una foto de no hace demasiados años, donde aparecía con pinta de quemar contenedores o de ocupar tu casa en cualquier momento.

Bajo las dos fotos, una leyenda: “No es magia, son tus impuestos”. Y la verdad es que no podría ser más cierto. Más allá de corrupciones y triquiñuelas, que es cuestión de tiempo que aparezcan directa o indirectamente, cuando a uno le dan un sueldazo del calibre del que cobra esta gente y pasados unos meses empieza a acomodarse, la tendencia natural es el aburguesamiento.


Esta muchacha, que no me importa cual de las dos es, en su vida se había llegado a imaginar ponerse un vestido como ese, que intuyo que era el propicio para el acto de alto copete al que asistía, que tampoco le habría pasado por la cabeza.

Lo cierto es que exceptuando alguna república subsahariana, por decir algo, pocos países nos superan en corrupción. Ya sabemos que este es el país del Lazarillo de Tormes, pero una cosa es ratear por un mercado empujado por la hambruna general, y otra muy distinta, garantizarse el futuro de uno mismo y el de 3 generaciones más que puedan venir a costa del insaciable populacho.

En el fondo, no es raro, si tenemos en cuenta que nuestra ministra de economía se quedó más que ancha en cierta ocasión tras decir en público, que no sabía el porqué de tanto escándalo, que el dinero público no era de nadie. Lo dice ella, la jefa del estamento que nos mantiene una tasa impositiva (nivel de impuestos) del 47% como media. 

Porque cada uno sabe lo que cobra y lo que le retienen, pero pagas por tu trabajo, más por todo lo que compras, por lo que vendes o por lo que heredas. Pagas peajes en las autopistas, (eso sí, cada vez menos pero así están) y pagas según qué medicamentos o según qué tratamientos, en transportes, en ocio y en todo lo que haga falta, y aún y así, quien lo gestiona, no sabe de dónde viene.

Pero no es algo exclusivo nuestro, esto pasa en mayor o menor medida en todas partes. En Estados Unidos estaba pasando con el USAid, que Trump y Musk desmontaron, o pasa con las vacunas y mascarillas del marido de Von der Leyen, a quien han votado no investigarla, o pasa en Ucrania, donde han desaparecido 100 M de euros de los que se mandaron y la mitad de las armas que llegaron allí acabaron en el mercado negro, el sur de España y en carteles de Suramérica, entre otros.

Con esto no quiero decir que sea un mal de muchos y me consuele como a un tonto, ni mucho menos, no me consuela en absoluto repartir culpas, pero sí me sirve para dejar claro aquí, que es condición humana, que la corruptela va con la avaricia, que también es parte de nuestro ADN y que esto ya pasaba en el imperio romano o la antigua Grecia.

Por otro lado, ahora y a diferencia de esos dos imperios donde no contaban con la tecnología necesaria, se nos va a controlar mucho más. Hay más cámaras que nunca en las calles, más control en redes, recientemente han aprobado una ley que te puede mandar a la cárcel por un artículo como este, o para poner la guinda al pastel, este último trimestre nos van a regalar las CBDC (euro digital), con el que, por más que lo nieguen, en cualquier momento podrán decirte que ya has comido demasiada carne y te bloqueen comprar más ese mes, o que ese dinero que tienes ahorrado tienes que invertirlo donde ellos te digan. 

Sabrán si gastas en uñas postizas, en videojuegos o de cena, a qué hora y en qué restaurante (eso ya más o menos era así con las tarjetas de crédito) pero esta vez será más intenso y más exacto. Y para rematar, aunque se ha dejado en la penumbra, el Estado podrá requisar fondos privados en caso de emergencia nacional. 

¿Alguien sabe lo que implica una emergencia nacional? Porque puede ser desde una Dana, un ataque terrorista, un apagón general  o seguir con el bulo de que los rusos quieren llegar a tarifa, sea lo que sea, está aprobado que pueden hacerlo y si lo creen necesario lo harán. 

¿Crees que todo esto es exagerado? Probablemente, rebátelo no hay nada que me motive más que un buen debate.





domingo, 28 de septiembre de 2025

CAFE CON SAL - TRANSNITRIA Y LA FOTO DE LA VERGÜENZA

 

¿Habéis oído alguna vez este nombre? Os cuento lo que es.

Transnitria es una república dentro de Moldavia. Una región rusofona, de hecho, hasta sus habitantes tienen pasaporte ruso y así se sienten. Es el lugar donde se mantiene aún una base militar de tiempos de la URSS,  el mayor arsenal de la Europa del Este y a la que Zelensky puso sus ojitos ya hace unos meses atrás para proveerse de todo tipo de juguetes.

Bien, pues más allá de estos detalles, como en el caso de Donetsk y Lugansk en Ucrania, esta zona de Moldavia tiene el papel del paria no deseado dentro de esa pequeña república que hace de frontera entre Ucrania y Rumanía.

Esta situación se ha agravado en los últimos tiempos, desde del momento en que Maia Sandu, la presidenta de Moldavia, educada en Estados Unidos y con pasaporte rumano (casualidades y curiosidades) y con una clara vocación europeísta y otanista, se vio puesta en el poder y desde ese momento la calidad de vida de esta zona de Transnitria ha ido empeorando a la misma velocidad.


Tanto es así, que en las elecciones en que fue investida como presidenta, se prohibió que votaran los moldavos que residían en Rusia, se facilitaron pocas o ninguna papeleta electoral en los centros de votación de esa región y hasta hubo sospechas, más que fundadas, que se había producido un fraude electoral por el escaso margen de votos, todos por correo, que sacó de ventaja.

Pues bien, hoy hay elecciones de nuevo. Hoy se prevén nuevos mamoneos e irregularidades para que vuelva a salir elegida, pero por si acaso la cosa se tuerce, tanto Europa como la OTAN, ya tienen preparado un contingente militar para entrar a pacificar lo que todavía no se ha alterado y para garantizar una paz que todavía no se ha quebrantado. ¿Y qué dicen los medios a todo esto? Nada. He estado saltando de un canal a otro, cosa que me activa todas las alergías y ni rastro ni de Transnitria, ni del proceso electoral, ni de nada parecido. Cada uno que saque sus conclusiones.

 

Pero hay otro tema que me ha hecho sangrar hasta la úlcera que no tengo.

Esta semana hubo una gran conferencia en Naciones Unidas, ya os hablé de ello en el anterior post. Pero como pasa siempre, con posterioridad y gota a gota, van apareciendo los detalles de esa cumbre.

Y la verdad, pese a que sigo considerándome español, defensor de esta lengua y de la mía, la materna, el catalán, de los valores y la hermandad con cada país de Suramérica y todas esas cosas, es que me van dando patadas en la espinilla a diario.

Creo que os hablé de un personaje, quien hoy es el presidente impuesto de Siria, un tal Ahmed al-Charaa, alguien que hasta hace tres meses tenía letreros por todo el mundo ofreciendo 50 millones de dólares por su cabeza, vivo o muerto. Alguien que se hizo famoso por jugar a futbol con las cabezas de cristianos a los que acababa de decapitar y que hoy es considerado, por toda la tropa de subnormales que dirigen Europa, como un demócrata ejemplar.

Pues adivinad ¿quién corrió a hacerse una foto con él?, es más, hasta tuvieron una charla de algo más de una hora a puerta cerradas. Sí, como no, el preparadísimo, Felipe VI.

Mientras Pedro Sánchez se escondía y evitaba la foto, no vaya a ser que un día de estos me la tiren en cara, el imbécil de turno, que supongo que a causa de la endogamia que ha caracterizado a su familia durante siglos, le causa estas malas jugadas, se para a hacerse la foto con el dándole la mano. ¿Perdona? ¿Al terrorista este? ¿El mismo que deja a las diplomáticas occidentales con la mano estirada por el hecho de ser mujeres y no querer tocarlas? ¿Al mata-cristianos que había sido parte de Al-Qaeda, y disculpad por el pretérito, y que tiene mucha parte de culpa en los atentados del 11M en Madrid?

Pues sí, a ese le damos la mano, con ese es con quien nos hacemos fotos y a quien le doramos la píldora. Cada uno que piense lo que quiera, pero por lo que a mi respecta, no me quedan dudas de a qué intereses sirve esta panda cuando son capaces, ya no de quebrantar su dignidad, ni tan solo acordarse de que la tuvieron. Ahora que siga saliendo la gente a agitar banderitas cuando pase el séquito por vuestra calles, y así nos irá.

No soy nada “fan” de Winston Churchill, creo que fue un británico de pies a cabeza, o sea, capaz de vender a su madre por dos céntimos, pero alguna frase buena nos dejó, más allá de todas las que se le atribuyen que no pronunció nunca, y es que “Cada país tiene los gobernantes que se merecen”, sin más.




jueves, 25 de septiembre de 2025

CAFÉ CON SAL – YO, PONCIO

 

La ONU huele a naftalina. Ochenta años después de su fundación, ese invento que debía evitar guerras se parece más a un club caro con sede frente al East River, donde se reúne gente con traje caro para decir lo de siempre: que son muy buenos, que quieren la paz, y que no tienen ni idea de qué hacer con ella.

Los cascos azules, antaño símbolo de prestigio, hoy son lo que te encuentras cuando tu ejército no llega ni para desfile escolar. Su “prestigio” se fue al retrete entre abusos, violaciones y una pasividad tan obscena que hasta los vigilados les daban las gracias por mirar hacia otro lado.

Mientras tanto, los cinco que mandan —EE.UU., Rusia, China, Reino Unido y Francia— siguen jugando al Monopoly con el veto. ¿El resto? Levantan la mano como en clase, pero si uno de estos cinco dice “no”, la moción muere. Democracia, versión ONU.

En esta última cumbre se escuchó de todo. Lula y Petro se atrevieron a hablar claro: menos yanquilandia y más soberanía. Pero, claro, nadie aplaudió, no vaya a ser que se note quién piensa. El rey de España, “el preparadísimo”, se puso el traje de político obediente y dijo lo que tocaba: “sí, señor, lo que usted diga, señor”. Europa, fiel a su papel de comparsa.


Y llegó Trump. El teleprompter roto, la escalera mecánica atascada, Melania mirando al infinito… puro gag. Pero lo jugoso vino después: se lavó las manos como Poncio Pilatos y dijo que Ucrania no es su guerra, que es cosa de Biden, de Obama y de los europeos con complejo de Napoleón. Eso sí, que si Europa quiere armas, él las vende encantado. Negocio redondo: no gasta en la guerra y se forra vendiéndosela a sus socios.

Y mientras Europa se inmola con discursos de héroes de opereta, EE.UU. se va preparando para su rival de verdad: China. Nosotros, los europeos, seguiremos viendo drones hasta en las farolas y aplaudiendo a un Macron plantado en media calle de Nueva York, parado por un policía de tráfico que esperaba a que pasara Trump. La foto del siglo: un presidente francés obedeciendo a un guardia neoyorquino.

Eso es hoy Europa. Y esa es la ONU: un teatro carísimo donde los de siempre manejan el guion y los demás hacen de figurantes.




 

miércoles, 24 de septiembre de 2025

ÁGORA - VOYNICH DESCIFRADO

El Manuscrito Voynich al Descubierto: Un Relato de Misterios, Apocalipsis y Estrellas

En un rincón olvidado del tiempo, durante más de seis siglos, el manuscrito Voynich ha sido un susurro indescifrable, un enigma envuelto en pergamino que desafió a las más brillantes mentes. Sus páginas, salpicadas de garabatos extraños, plantas imposibles y figuras enigmáticas, guardaban un secreto que parecía destinado a permanecer oculto. Hasta ahora. Un equipo de científicos, guiado por una inteligencia artificial de vanguardia, ha roto el silencio de este relicto medieval, revelando un contenido tan asombroso como aterrador. Prepárate para un viaje que nos lleva desde las sombras de la Edad Media hasta el borde de un futuro incierto, donde la historia, la ciencia y lo apocalíptico se entrelazan en un relato que podría redefinir nuestra existencia.

Un Código Desentrañado, un Reloj que Comienza

Por más de 600 años, el manuscrito Voynich fue un rompecabezas insoluble. Criptógrafos, lingüistas y programas informáticos se rindieron ante su lenguaje críptico y sus ilustraciones surrealistas. Pero una IA, diseñada para conquistar textos antiguos considerados imposibles, logró lo impensable: un descifrado completo y preciso. El texto, escrito en un código complejo basado en un dialecto hebreo antiguo mezclado con árabe primitivo, requirió que la máquina detectara patrones en múltiples sistemas lingüísticos, un desafío que ningún humano pudo superar solo. Y entonces, hace apenas unos días, la sala donde se realizó el descubrimiento quedó en un silencio sepulcral: el misterio de seis siglos estaba resuelto.

Pero esta revelación trajo consigo una advertencia inquietante. El manuscrito no solo desveló su contenido; también activó una cuenta regresiva. Según el mensaje secreto oculto en las primeras letras de cada tercer párrafo —una nota personal del líder de Los Vigilantes, dirigida a los futuros descifradores—, sabían que el libro sería encontrado "cuando el mundo tuviera ojos que nunca duermen", una clara alusión a la inteligencia artificial. Este mensaje establece un plazo de un ciclo lunar, aproximadamente un mes a partir del desciframiento, para encontrar un objeto físico escondido en Europa que contiene información adicional. El reloj comenzó a tic-tac el momento en que la IA terminó su trabajo, y el equipo, consciente de la urgencia, ya ha convocado a cazadores de tesoros y expertos en acertijos para descifrar pistas como "donde tres antiguos reinos se encuentran bajo la piedra vigilante y la séptima puerta donde la luz solo brilla una vez al año".

Un Manual Apocalíptico para el Fin de los Tiempos

Lo que el manuscrito revela no es un tratado de botánica ni un diario alquímico, como muchos creían. Es un manual de supervivencia para el fin de la civilización, escrito por alguien que parecía prever el colapso del mundo. Sus páginas detallan instrucciones para enfrentar desastres climáticos, enfermedades desconocidas y un ominoso "gran oscurecimiento" que, según el texto, transformará la faz de la Tierra. Las plantas extrañas que adornan el manuscrito no son decoraciones ni invenciones; son diagramas de especies que evolucionarán tras catástrofes globales, diseñadas para resistir sequías, inundaciones y venenos invisibles en el aire. Las escenas de mujeres bañándose, malinterpretadas como rituales de balneario, son en realidad guías para purificar agua contaminada tras un desastre.

Las predicciones del manuscrito son específicas y escalofriantes. Habla de "estaciones que se mezclan hasta que el invierno se convierte en verano", un eco inquietante de nuestro cambio climático actual. Menciona "plagas que viajan en el viento" y un "aumento del nivel del agua que podría arrasar con las ciudades costeras", fenómenos que ya observamos con creciente frecuencia. Incluso describe "pájaros de metal que transportan personas a través de los océanos" y "espejos que captan almas", términos que resuenan con los aviones y los teléfonos inteligentes de hoy. El texto señala los años 2000 a 2030 como un periodo decisivo, advirtiendo que la humanidad debe cambiar de rumbo o enfrentar desastres masivos. Y lo más perturbador: predice eventos específicos para los próximos cinco años —desastres naturales, cambios políticos y avances tecnológicos aún por venir— que los científicos están comparando con modelos actuales, encontrando coincidencias que erizan la piel.

Los Vigilantes y los Visitantes del Cielo

El autor de este texto profético no fue un médico medieval ni un alquimista solitario. La traducción revela que fue obra de Los Vigilantes, una sociedad secreta que afirmaba recibir conocimiento de "visitantes de las islas del cielo" —entidades de gran estatura que se comunicaban por telepatía y poseían un saber que abarcaba todos los tiempos. Este grupo, disperso por Europa, se reunía en lugares ocultos para registrar las revelaciones de estos misteriosos seres. Entre sus miembros había figuras históricas conocidas —académicos y artistas que, en secreto, formaban parte de esta red clandestina— cuyos nombres ahora emergen del texto, junto con coordenadas de encuentros que coinciden con edificios medievales aún en pie.


El manuscrito incluye mensajes codificados y firmas personales, pruebas de que varios autores contribuyeron a lo largo de décadas, usando un lenguaje cifrado para protegerse de las autoridades. Pero el texto también sugiere que Los Vigilantes fueron perseguidos y eliminados por líderes religiosos y políticos que temían su conocimiento. Una organización descendiente de esos perseguidores, según el manuscrito, podría aún existir, suprimiendo descubrimientos similares. Los investigadores, conscientes del peligro, manejan esta información con cautela, mientras el mundo se pregunta si estamos listos para enfrentar las verdades que este libro desentierra.

Mapas Estelares y Rutas de Supervivencia

Entre las páginas del Voynich, los extraños patrones de estrellas y círculos que confundieron a los astrónomos resultan ser sofisticados mapas de navegación. Estos diagramas, lejos de ser errores medievales, muestran rutas seguras para sortear inundaciones, incendios y brotes de enfermedades. Al superponerlos en mapas modernos, destacan zonas geológicamente inestables, confirmando su precisión. El manuscrito explica cómo usar las posiciones de la Luna y las estrellas para predecir desastres con tiempo suficiente para evacuar, un conocimiento que los astrónomos modernos han validado como científicamente exacto para la época.

Más allá, algunos de estos mapas parecen representar otros planetas, basados en la información de los visitantes celestiales. Incluyen instrucciones para crear dispositivos de navegación portátiles con materiales medievales, métodos que expertos en supervivencia están adaptando hoy. Estos mapas estelares, más que simples registros del cielo, eran un salvavidas, conectando a los antiguos con el cosmos y ofreciendo esperanza en tiempos de caos.

Plantas, Esencias y un Futuro Incierto

Las plantas del manuscrito, antes un misterio botánico, son diagramas de híbridos genéticos diseñados para sobrevivir a catástrofes. El texto detalla técnicas de injerto que anticipan descubrimientos modernos, creando especies con propiedades medicinales para infecciones, problemas cardíacos e incluso cáncer. Las escenas de mujeres bañándose revelan un proceso para extraer "la esencia de la vida" del cuerpo humano, una sustancia que, procesada con hierbas específicas, promete curar heridas en días y prolongar la vida por décadas. Algunas figuras nobles europeas, según el manuscrito, usaron estos métodos en secreto para superar los 100 años, un dato que divide a los investigadores entre escepticismo y fascinación.

El Reloj Apocalíptico y el Llamado a la Acción

Con la cuenta regresiva en marcha, el manuscrito no solo advierte; también ofrece soluciones. Dedica secciones a cómo la humanidad puede evitar los peores escenarios, desde ajustar rutas de navegación hasta cultivar plantas resistentes. Los científicos, impresionados por la precisión de las predicciones, urgen a los gobiernos a actuar, mientras universidades y empresas exploran sus implicaciones médicas y tecnológicas. La búsqueda del objeto oculto en Europa se intensifica, y la posibilidad de que una organización secreta aún vigile estos secretos añade un matiz de intriga.

El manuscrito Voynich, tras 600 años de silencio, no es solo un relicto; es un espejo de nuestro tiempo y un faro hacia nuestro futuro. Sus páginas nos desafían a descifrar no solo su texto, sino también nuestro destino. Porque, como sus autores sabían, el fin puede estar cerca… pero también lo está la oportunidad de cambiarlo.

 “¿Manual apocalíptico, mensaje extraterrestre o simple invento medieval? Dame tu teoría en los comentarios.”



lunes, 22 de septiembre de 2025

CAFÉ CON SAL – EL PEREJIL BÁLTICO


¿No os suena el nombre verdad?

Normal, los medios generalistas ya han sido lo suficientemente cuidadosos de no nombrarlo demasiado, no os pusierais a buscar como locos. Pero este es el pedazo de Estonia que durante 12 minutos fue visitado por algunos cazas rusos que iban patrullando por aguas internacionales bálticas.



El Báltico, como podéis ver en la primera imagen, es un embudo, una lengua de mar que une a todos los países nórdicos y los llamados “bálticos”, o sea, los que formaban parte de la U.R.S.S., antes de que se desmoronara. Estonia, Letonia, Lituania, etc, o sea, los que los que principalmente hacen frontera con la propia Rusia o Bielorrusia, y los que tienen el mayor grado de “canguelo”.

Y supongo que a raíz de ese propio canguelo y la psicosis generalizada que hay sobre una invasión inminente que, hará que hablemos ruso y bebamos vodka antes de que nos demos cuenta, junto a la inestimable ayuda y arenga de norteamericanos y sobre todo británicos, es el que ha provocado que se invoque el artículo cuarto de la OTAN.

Para quien no lo sepa, el cuarto, como número ordinal que es, entraña menos drama que el quinto. El cuarto es el que llama a consultas entre mandatarios para tomarse un té a las cinco y preguntarse ¿y ahora qué hacemos?, el quinto ya sería el de “aguántame el cubata que voy”. Así para resumir coloquialmente.


Y en eso estamos. Por lo visto, unos MIG31, aviones de combate rusos, estuvieron de parranda volando por aguas internacionales del Báltico, pero por lo visto, emplearon 12 minutos de todo su recorrido pasando cerca o por encima, muy por encima, de ese núcleo urbano y estratégico que se ve en las fotos. El corazón de Estonia, el centro neurálgico de la estrategia militar báltica y de la OTAN: Vaindloo.

Vamos a ver, eso es como cuando de adolescentes, el novio chulito de una, ve pasar a un tipo por la esquina de enfrente y le da por decir, la has mirado más de la cuenta. ¿Estamos locos o qué está pasando? ¿De verdad que hay tantas ganas de guerra?


Bueno, son preguntas retóricas, hace días que os cuento que sí. Que los británicos no pueden sufrir que nadie les haga sombra en Europa, que ya provocaron el comienzo de la primera guerra mundial, de la segunda, evitaron la firma de la paz en Ucrania… vamos, hermanitas de la caridad. De hecho es así, allí donde haya un inglés, ya tenemos el lío montado.

Y aclaro, me refiero a sus dirigentes, no a la gente. Inglaterra también nos ha dado grandes cosas, y Dios me libre de meterme con la población inglesa, es más, hasta yo llevo un apellido británico, así que sería algo parecido a pegarme un tiro en un pie. Pero han sido los primeros a decirles a polacos y estonios que les aguanten el cubata, que si hace falta, ellos van a defender ese peñasco que para que me entiendan los españoles, no es mucho más que nuestra isla de perejil pero con una antena de radio, aquel islote mediterráneo que provocó un despliegue militar digno de cualquier película de Rambo, pero donde no habían más que cuatro cabras y un par de moros uniformados fumando grifa.



Vaindloo, que mide 800 m de largo por unos 230 de ancho (sí, me he metido en Google earth y lo he medido) y que cuenta con 4 casuchas, que básicamente son las del tipo que lleva el mantenimiento de la antena, es la fuente del conflicto. El detonante que está generando que toda la OTAN, esté en alerta máxima y que o se toman una tilita, o va a ser un paso más hacia el desastre.

Y es que esta vez, tal y como van encajando las piezas y se va viendo cocer todo y mientras Carlos III y Donald McDonald se reunían en Buckingham Palace, todos los demás se rasgaban las vestiduras por el ultraje de pasar sobre el mayor bastión estonio. Todo muy casual, como siempre. 

Así que, sin ánimo de parecer demasiado catastrofista, esto va progresando adecuadamente hacia ninguna situación recomendable y como sigan actuando así, esta vez ni tan solo God va a salvar al King.





sábado, 20 de septiembre de 2025

CAFÉ CON PALOMITAS – CAUTIVO

 

“Año 1575. El joven soldado Miguel de Cervantes es capturado en alta mar por corsarios árabes y llevado a Argel como rehén. Consciente de que allí le espera una cruel muerte si su familia no paga pronto su rescate, Miguel encontrará refugio en su pasión por contar historias. Sus fascinantes relatos devuelven la esperanza a sus compañeros de prisión y acaban por llamar la atención de Hasán, el misterioso y temido Bajá de Argel, con el que comienza a desarrollar una extraña afinidad. Mientras los conflictos crecen entre sus compañeros, Miguel, llevado por su inquebrantable optimismo, comenzará a idear un arriesgado plan de fuga.”

Esta es la sinopsis de la película, la que leí yo antes de decidir acudir al cine este mismo sábado. Pues bien, excepto los nombres propios, olvidaos de todo eso.

Me sentí atraído por ser una película de Alejandro Amenábar, altamente reputado. Por ser una historia sobre los años menos conocidos de Cervantes, y porque un sábado tarde no es mal plan acudir a una sala de cine, incluso acompañado de mi madre. Y aunque leí en algunos comentarios y críticas, que se daba alguna pincelada sobre una supuesta homosexualidad de Cervantes, no hice mucho caso, ya que es sabido por todos que estuvo casado con doña Catalina de Salazar y posteriormente incluso tuvo una pareja, doña Ana de Villafranca.



La verdad es que tal y como pone la ficha de la propia película, son 133 minutos lo que dura, de los que, al salir, os puedo asegurar que me han sobrado 125. Siendo generoso y teniendo en cuenta la media docena de anuncios previos.

Quizás esperaba a un Cervantes mirando molinos mientras imaginaba a gigantes o ideando batallas y duelos por doquier conforme avanzaba por sus años de juventud, pero no. Muy lejos de todo eso, solo puedo quedarme con un solo detalle.  Ya sabía que lo de Saavedra, se lo puso él mismo, en realidad su segundo apellido era “de Cortina”, pero que durante su estancia en Argelia, fue conocido por “el del brazo roto”, que en árabe vendría a ser “Shaibedraa”, y de ahí, Saavedra. Todo lo demás, muy prescindible.

De hecho, batallas de espadas si las hay, porque si de algo puede presumir la película, es de la facilidad y tendencia a la sodomía. Me explico. La historia que intentan explicarnos es que Cervantes pasó 5 años en un suave cautiverio en Argelia, y digo suave porque accede a cierto trato de favor por parte del Bajá que, a cambio de contarle historias, si éstas le gustan le concede un día de libertad por la ciudad.

En sus días de libertad se va topando con castellanos exiliados y convertidos al Islam, y como en el programa televisivo Viajeros, todos han triunfado y están bien integrados y adinerados. Y ya como máximo exponente, el propio Bahá, un italiano atormentado que vio degollar a su madre a manos de los moros cuando era un crio, y hoy estaba de regente en aquella ciudad-estado. Un bahá de ojos azules, una barba dibujada más que recortada y ataviado de largos batines que muestran sin pudor su torso desnudo. Así a primera vista me ha parecido ver a la reencarnación de Tino Casal (cantante mítico de los 80) y que como él, lo de la sodomía no le resultaba nada extraño.

Pues bien, entre reticencias iniciales, pero ahora te cuento un cuento, ahora se lo explico a los demás reclusos cuando vuelvo con ellos y ahora te invito a comer, te prometo no sé cuantas cosas y al final te como los morros, pasa la película sin pena ni gloria. Hasta tal punto que, habiéndose ido de madre una historia que no nos cuenta absolutamente nada, que ya desde el principio del film aparecen dos frailes que son el vivo retrato de don Quijote y Sancho, para que no nos olvidemos que pretendían hablar de su autor, pero que entre cuentos que no son ni suyos, ya que lo que causa más efecto en el Bahá es la lectura del Lazarillo de Tormes, momentos de esplendor gay y alguna que otra fantasía de ese joven Cervantes, llegan los créditos, la decepción absoluta y el descrédito hacia un Amenábar que hasta hoy aun tenía en cierta estima cinematográfica.

 

👉 Y tú, ¿qué opinas? ¿La has visto? ¿Se puede reinventar un mito histórico con tanta libertad creativa… o hay líneas que no conviene cruzar cuando hablamos de alguien como Cervantes?




CAFÉ CON SAL – BLANCO O NEGRO

Vivimos atrapados en el teatrillo de la polarización: o eres de izquierdas o de derechas, blanco o negro, hombre o mujer. El caso es que tengas un enemigo cerca para entretenerte y no mirar más allá. Y como somos incapaces de sostener dos ideas al mismo tiempo, nos sirven la pelea ya cocinada: ¡a hostiarse entre nosotros mientras ellos escriben el guion!

España, este trozo de tierra arruinada, espera con la bragueta medio bajada la llegada de Vox al gobierno. Partido presentado como ultraderechista, aliado de los “patriots” europeos, inflado tras la muerte lenta de Ciudadanos, que fue demasiado pactista para ser ultra. Y yo me pregunto: ¿de dónde coño salió Abascal, ese jinete de Instagram que presume de belicista pero no hizo ni la mili? ¿Alguien en serio cree que van a cumplir lo que venden en los mítines?

De repente, como setas tras la lluvia, surgieron partidos radicales a derecha e izquierda, justo cuando el bipartidismo ya no colaba. Casualidad, ¿verdad? Nada de eso: necesitaban radicalizar el panorama, trocear el voto de los desencantados y mantener el chiringuito. Y mientras la gente se desgañita en debates de bar sobre “estos son lo peor” y “aquellos lo harán genial”, la película ya estaba escrita. Y yo lo repito: “Si votar sirviera de algo, ya estaría prohibido.”


¿Quién cuenta los votos en España? No, no son solo los pobres pringados de mesa electoral. Es Indra. Esa empresa participada por Telefónica (o sea, el Estado) y, cómo no, por los fondos buitre de siempre: Morgan Stanley, Millenium, BlackRock, Rothschild… el club de la ruleta del mundo. No solo cuentan papeletas: también acaban de pillar un contrato gordísimo en defensa para fabricar armas y despilfarrar los 800.000 millones que no tenemos.

Aquí no se da puntada sin hilo. Igual que la CIA colocó a Felipe González en 1982 para calmar los tanques nostálgicos de Franco y, a cambio, hipotecó a España con la OTAN y bases yanquis, hoy siguen manejando presidentes como marionetas.

¿De verdad alguien cree que Abascal, grabándose a caballo como un sheriff de mercadillo, va a arreglar algo? Si está ahí es porque lo han colocado. USA experimenta con nosotros lo que no se atreve a hacer en casa: probar qué pasa si surgen partidos más radicales dentro de su bipolaridad. Y cuando llegan al poder, como Meloni en Italia, se convierten en los alumnos más obedientes de Washington. Eso sí, con cara de asco cada vez que tienen que tragarse su ideología como si fuera jarabe caducado.

Otro menú de polarización: Gaza. De repente, brotan los proisraelíes de salón. Que Hamás es una dictadura asesina, correcto. Pero de ahí a etiquetar a todo palestino como terrorista hay un océano. Netanyahu, alias Bibi, ni siquiera se llama así: nació Mileikowsky, hijo de un polaco judío emigrado a Palestina bajo los británicos, y se cambió el apellido para sonar más kosher. Ironías: acusa de antisemitismo a todo el planeta, olvidando que palestinos también son semitas, y desde mucho antes que él.

Mientras aquí seguimos discutiendo si Israel tiene razón o no, se nos olvida lo gordo: 12 días antes de la ofensiva, Netanyahu ya había mostrado en la ONU el mapa del “Gran Israel” sin rastro de Gaza. Y justo allí está la mayor bolsa de gas submarina jamás encontrada. ¡Qué casualidad! Los contratos de reconstrucción ya están firmados antes de que acabe la “limpieza”, y con los mismos fondos de siempre. Gadafi, Sadam, Al Asad… el método es idéntico: arrasar, colocar títeres y seguir cobrando.

El caso más obsceno: Siria. Al Asad era lo que fuera, pero el actual presidente transitorio, Ahmed al-Charaa, hasta hace dos días estaba en la lista negra de la CIA, con vídeos decapitando gente como si fueran balones de fútbol y una recompensa de 10 millones. Hoy lo pasean por Europa como si fuera Mandela. Radical hasta para negarle la mano a una mujer.

Y la guinda: la flotilla “humanitaria” hacia Gaza, convertida en circo. Entre drones incendiando cubiertas y retrasos, a bordo van Ada Colau intentando lavar su currículo, Greta Thunberg buscando volver a ser trending topic y la influencer Hanan Alcalde más pendiente de sus seguidores que de los muertos. Cultura “woke” metida en un barco lleno de pañales y latas de atún.

Así que, otra vez, no se da puntada sin hilo. Y la pregunta final es inevitable: ¿alguno de estos políticos patrios va a cambiar algo? La mía ya la sabéis.

Seguimos.




jueves, 18 de septiembre de 2025

CAFÉ CON SAL – UN VISITANTE INESPERADO

  

El 1 de julio un telescopio en Chile detectó algo raro, un objeto que no pertenece a nuestro Sistema Solar. Lo bautizaron 3I/ATLAS y ya es oficialmente el tercer visitante interestelar que nos saluda, después de ‘Oumuamua y 2I/Borisov. Y como era de esperar, el hallazgo no vino solo con datos astronómicos, sino con un buen cargamento de debates, sospechas y titulares.

Porque claro, no todos lo ven igual. Para unos, es simplemente un cometa clásico: una bola de hielo cósmica de unos 20 kilómetros de diámetro, hecha de agua y dióxido de carbono, que pasará a más de 240 millones de kilómetros de la Tierra y seguirá su camino sin volver jamás. Tranquilidad absoluta.

Pero otros científicos, como Avi Loeb de Harvard —uno de esos personajes que no deja indiferente a nadie— sostienen que este visitante podría tener un origen artificial. Loeb apunta a la órbita retrógrada del objeto, perfectamente alineada con la eclíptica, y a la forma extraña en que refleja la luz. Probabilidad de que sea casual: prácticamente cero. Hipótesis: podría ser una nave. Y por qué no, incluso hostil.

Aquí entra en juego la Paradoja de Fermi, el “Bosque Oscuro” y un recordatorio incómodo: pensar que estamos solos en el universo no es solo ingenuo, también bastante arrogante. Loeb lo llama modestia cósmica. Y, aunque suene extremo, plantea que ignorar un riesgo improbable pero potencialmente devastador sería un error.


La mayoría de la comunidad astronómica no comparte esa lectura y lo encuadra como lo que parece: un cometa que viene probablemente del centro de la galaxia y que, con suerte, podremos observar con telescopios medianos en octubre. Nada más.

¿Quién tiene razón? Nadie lo sabe todavía. Pero lo cierto es que 3I/ATLAS llega con un aire de misterio que nos obliga a mirar hacia arriba y recordar que somos apenas una nota a pie de página en el libro del cosmos.


Y aunque no sea más que una roca helada con cola, su visita nos devuelve lo esencial: la sensación de que seguimos rodeados de incógnitas. Que todavía quedan sorpresas. Que quizá lo más interesante de todo no es si trae mensaje o amenaza, sino que nos recuerda que aún no lo sabemos todo.

Lo cierto es que, si realmente hay vida inteligente en ese pedrusco, cubito o lo que diantre sea,  dudo mucho que atiendan a mis rezos y los de muchos otros. Nada nos gustaría más a algunos que aparcaran ese cacharro en Bruselas, bajaran media docena de hombrecillos verdes y ordenaran a nuestra amiga Von der Leyen a exiliarse del planeta.

Porque ella no pierde la oportunidad de llenar una portada con las  maravillas que suelta por la boca. Sin ir más lejos, esta semana, que se intuía que el protagonismo se lo iba a llevar Jerome Powel y la Reserva Federal americana al bajar los tipos de interés, cosa que ha hecho, nos ha regalado una intervención digna de Paramount Comedy o cualquier otro monólogo de humor.

En primer lugar ha aparecido Mario Draghi, aquel del “whatever it takes” (lo que haga falta) cuando sentenció de por vida a Grecia y media Europa con su Troyka. Aquellos tecnócratas que se asentaron en un hotel griego, y empezaron con los recortes y recortes y recortes, hasta quitarle las barras a la bandera griega.

Pues bien, Mario hoy nos ha ilustrado con un gran anuncio del que nadie se había dado cuenta. Económicamente nos han adelantado todos,

Por la derecha, por la izquierda, por arriba y por debajo. Que el modelo europeo no funciona, que somos dependientes y que nos ha vapuleado EEUU, China, India y hasta Zambia si me apuras. Que el plan que él propuso hace un año, está en un cajón acumulando polvo y que ya no disponemos de años para emprender reformas, debemos acometerlas en meses. En definitiva, que irremediablemente Europa se va por el sumidero, por decirlo finamente.

Y ahora viene lo mejor. Ni corta ni perezosa, la amiga Von der Bra, agarra el micrófono en el parlamento europeo y gesticulando tanto como puede dice:

-           Seguir como hasta ahora, no funciona. Todos saben lo que hay que hacer y Europa ya no puede mantener el Business as usual (negocios como de costumbre) –

¿Perdón, como que todos saben? ¿Quiénes?, porque yo creía que tú estabas al frente, ¿quién son todos?, ¿no representa que como Presidenta de la Comisión Europea tendrías que salir y decir, vamos a hacer esto y aquello?, pero claro, a base de cargarnos la clase media, de tener que pasar por 27 funcionarios para mover un solo papel, pasa lo que pasa, pero tú pelotas fuera, di que sí. Y sigue:

-           Porque Europa ya ha demostrado que cuando hay ambición unidad y sentido de urgencia, podemos mover montañas y debe volver a elegir el camino de la prosperidad la independencia y progreso. –

Pero vamos a ver, ¿qué es lo que te crees que intenta la gente?, que aquí ya movemos todos montañas todos los días, pero a base de aguantar los guantazos de la Agencia Tributaria, de cumplir normativas absurdas, beber con tapones que no se caerán, pero te soyan la nariz. ¿Pero me puede decir alguien quién hay al volante?

-           Que los ciudadanos europeos esperan que la democracia actúe decida y cumpla y confío en que el continente pueda lograrlo. –

Pero vamos a ver, Pústula… Ahora en serio, que todo eso está muy bien, que en una clase de coaching para recuperar la autoestima igual te funcionaba, pero es que estás en el atril del parlamento europeo. ¿Dónde está el plan, la receta, la solución?

Porque acto seguido, me sueltas que hay que gastarse 1.2 billones de euros anualmente para recuperarnos, sin contar los 800.000 millones que ya nos costará armarnos por amenazas que nadie nos hace. Y que ya os habéis cargado todas las leyes que restingían la producción de coches eléctricos. ¿Ya no somos verdes, o te has dado cuenta que éramos los únicos en el mundo que los habíamos prohibido?  En definitiva, que ya no contaminan aunque quememos gasolina hasta por gusto. Porque según ella, corremos el riesgo de quedarnos atrás, de perder la oportunidad.

Madre mía, esta no se ha enterado que ya nos han adelantado todos y por todos lados, que Europa, aunque nos “joda”, con perdón, reconocerlo, había sido  el refugio de libertades, de progreso y de cultura y nos hemos quedado siendo unos simple vasallos de quien nos dará una patada a la primera de cambio que dejemos de serles útiles, americanos e ingleses.

En fin, haced palomitas y guardad un buen sitio para ver como poco a poco, todo se va a ir desmoronando o mientras llega el pedrusco en cuestión y se lleva a esta panda de sátrapas a otra galaxia.




miércoles, 17 de septiembre de 2025

ÁGORA - EL MANUSCRITO VOYNICH

El libro que nadie puede leer

Hay libros que se escriben para ser leídos, y hay libros que parecen haber sido escritos para desafiar al tiempo. El manuscrito Voynich pertenece a esta segunda categoría. Es un volumen que ha sobrevivido seis siglos, pero que hasta hoy sigue negándose a revelar sus secretos.

Un alfabeto que no existe. Plantas imposibles. Mujeres desnudas bañándose en aguas verdosas. Diagramas de estrellas y lunas. Frascos que parecen sacados de un herbolario de otro mundo. Todo ello encuadernado en un códice medieval que, a primera vista, parece un libro más. Y, sin embargo, es uno de los grandes enigmas de la historia.

 

Una fecha arrancada al misterio

Durante siglos, el Voynich fue un libro sin fecha. Hasta que en 2009 la ciencia decidió interrogarlo. Un equipo de la Universidad de Arizona tomó fragmentos de su pergamino y los sometió al análisis del carbono 14.


El veredicto fue claro: el pergamino se fabricó entre 1404 y 1438. Es decir, en plena Edad Media, cuando Europa aún estaba cubierta de monasterios, alquimistas y guerras, pero ya se preparaba el amanecer del Renacimiento.

Las tintas, a su vez, coincidían con los pigmentos usados en esa época. Lo que significaba que el texto se escribió poco después de fabricar el pergamino, no siglos después. Una conclusión decisiva: el Voynich es auténtico, no una falsificación moderna.

 

Una biblioteca de imposibles

El manuscrito tiene unas 240 páginas (algunas desaparecieron), de tamaño medio, encuadernadas en piel. Hoy duerme bajo vitrina en la Beinecke Rare Book & Manuscript Library, en Yale, protegido como si fuera un tesoro nacional.

Al abrirlo, el lector se encuentra con seis mundos distintos:

  1. Botánica fantástica: plantas que parecen conocidas pero siempre se desvían de lo real. Raíces imposibles, hojas inventadas, flores que nunca crecieron en la Tierra.
  2. Astronomía medieval: soles, lunas y estrellas en diagramas que evocan zodiacos y ciclos celestes.
  3. Cosmología esotérica: ruedas y mapas circulares como mandalas, que parecen querer mostrar el orden del universo.
  4. Biología enigmática: mujeres desnudas metidas en tubos, bañeras y canales de líquido verde.
  5. Farmacología secreta: frascos, botellitas y raíces, como si fueran recetas de un herbolario alquímico.
  6. Recetario misterioso: páginas con párrafos breves, como si fueran fórmulas médicas o instrucciones mágicas.

El texto fluye con naturalidad, como si estuviera escrito en una lengua viva. Se repiten palabras, aparecen prefijos y sufijos, hay regularidad gramatical. No parece un galimatías sin sentido: algo quiso decir, aunque no sepamos qué.

 

Viaje de un libro errante

En 1912, el manuscrito resurgió del olvido gracias a un librero polaco, Wilfrid Voynich, que lo encontró en una villa jesuita de Mondragone, cerca de Roma. Desde entonces, el libro lleva su nombre.

Pero antes había recorrido un largo camino.

El emperador que coleccionaba lo oculto

En el siglo XVI, el códice estuvo en manos de Rodolfo II de Habsburgo, emperador del Sacro Imperio Romano Germánico, un hombre fascinado por la alquimia, la astrología y lo sobrenatural. Rodolfo llenó su corte de magos, astrólogos y alquimistas, buscando en ellos la clave de la inmortalidad y la piedra filosofal.

Una firma en el manuscrito, apenas visible, pertenece a Jacobus Horcický de Tepenec (Sinapius), botánico y alquimista de la corte de Rodolfo. Además, una carta del médico Jan Marek Marci enviada en 1665 al jesuita Athanasius Kircher hablaba de un libro “cifrado”, atribuido al fraile inglés Roger Bacon, por el que Rodolfo había pagado 600 ducados.

John Dee, el mago isabelino

Algunos creen que el libro llegó a Praga de la mano de John Dee (1527–1608), matemático, astrólogo y consejero de la reina Isabel I de Inglaterra. Dee era famoso por sus contactos con lo sobrenatural y sus intentos de hablar con ángeles a través de su socio, el médium Edward Kelley. No sería extraño que un personaje así transportara un manuscrito enigmático a una corte obsesionada con lo oculto.

El manuscrito fue pasando de manos en manos, se guardó en bibliotecas jesuitas, y terminó en las colecciones de Voynich. Tras su muerte, pasó por su viuda y, finalmente, en 1969, fue donado a Yale.

 

Teorías sobre su autoría

Roger Bacon, el fraile adelantado a su tiempo

Roger Bacon (1219–1292) fue un fraile franciscano inglés, considerado pionero del método experimental. En una época en la que se recurría a la fe y la tradición, Bacon defendía la observación y la experiencia. Escribió sobre óptica, astronomía, lenguas y alquimia.

El manuscrito fue atribuido a él porque, en la carta a Kircher, se mencionaba su nombre. Para el emperador Rodolfo, poseer un libro secreto de Bacon habría sido como tener la llave de la ciencia prohibida.
Pero la datación al siglo XV descarta de plano su autoría.

 

Leonardo da Vinci, el candidato imposible

El genio de Vinci (1452–1519) pintaba, inventaba, diseccionaba cadáveres, soñaba con helicópteros y tanques. ¿Cómo no pensar que un manuscrito así podría ser suyo?


En 2002, Edith Sherwood defendió que el Voynich era obra de Leonardo. Vio semejanzas con su caligrafía y creyó encontrar en una ilustración zodiacal (15 mujeres en bañeras, una con un bebé y otra con una estrella en la trenza) un guiño a la fecha y hora de nacimiento del artista.

Pero las pruebas no cuadran: el estilo no se parece, falta la escritura especular típica de Leonardo, y lo más aplastante, el pergamino ya existía antes de que él naciera.

 

Un idioma escondido en clave

En tiempos modernos, un equipo de la Universidad de Alberta, usando inteligencia artificial, encontró que el Voynich tenía similitudes estadísticas con el hebreo medieval. Tal vez el texto ocultara palabras hebreas disfrazadas, escritas sin vocales y con letras en desorden.
Pero las traducciones resultantes eran incoherentes: frases sueltas, palabras sin sentido.

 

Una lengua inventada

El Voynich muestra reglas internas, repeticiones, prefijos y sufijos. Esto sugiere que no es un simple código, sino una lengua inventada.
En la Edad Media no era raro: Hildegard von Bingen, una mística alemana del siglo XII, creó su propia lengua sagrada, la Lingua ignota. Quizá el autor del Voynich hizo lo mismo: inventó un idioma solo para su círculo.

 

La hipótesis del trance

Otros imaginan que alguien escribió el Voynich en un estado de trance o glosolalia, como si las palabras vinieran dictadas por ángeles o demonios. Pero el texto es demasiado regular, demasiado ordenado, para ser fruto de un delirio improvisado.


Los dioses venidos de las estrellas

No podía faltar la mirada de Erich von Däniken, el popular autor suizo que en los años 60 y 70 lanzó al mundo la teoría de los antiguos astronautas. Según él, muchas de las grandes culturas de la humanidad recibieron ayuda de visitantes del espacio, y el manuscrito Voynich podría ser otra huella de ese contacto.

¿Y si esas plantas que no se parecen a ninguna de la Tierra fueran, en realidad, especies de otro planeta? ¿Y si las mujeres desnudas bañándose en líquidos verdes representaran experimentos biológicos de seres más avanzados? En este enfoque, el manuscrito sería algo así como un manual extraterrestre, escrito con símbolos imposibles para los humanos de la época.

Es una teoría sugerente, tan fantástica como polémica. Los académicos la descartan por completo —no hay pruebas materiales que la respalden—, pero en el terreno de la imaginación popular ha calado hondo. Y es que el Voynich tiene esa cualidad: abre puertas, incluso a las más descabelladas, y se alimenta de la necesidad humana de darle un sentido a lo incomprensible.

 

¿Fraude moderno?

La sospecha final apunta al propio Voynich: ¿y si lo falsificó en 1912? Tenía acceso a pergaminos antiguos, podía recrear tintas medievales, y tenía la ambición.
Pero algo no encaja: el libro es demasiado complejo, con patrones lingüísticos consistentes, y Voynich nunca consiguió venderlo ni hacerse rico con él. La ciencia moderna tampoco ha encontrado huellas de falsificación.

 

Lo que sabemos y lo que no

Después de tanto, lo único seguro es esto:

  • El Voynich se escribió en Europa a comienzos del siglo XV.
  • No lo escribió Roger Bacon, ni Leonardo, ni nadie que podamos nombrar con certeza.
  • No es un fraude moderno.
  • Su lengua sigue siendo indescifrable.
  • Su propósito es un secreto que duerme bajo llave en Yale.

 

Un espejo de cada época

Quizá el manuscrito Voynich sea un espejo.

  • En el siglo XVII, los alquimistas veían en él fórmulas mágicas.
  • En el XIX y XX, los criptógrafos lo tomaron por un código.
  • Hoy, los expertos en inteligencia artificial lo ven como un reto computacional.

Lo cierto es que, seis siglos después, nadie ha podido leerlo. El manuscrito sigue ahí, imperturbable, como si se riera de nosotros: un libro escrito para ser visto, pero nunca entendido.


“¿Y tú? ¿Qué crees que esconde el Voynich: un código, una lengua perdida o la broma más cara de la historia? Te leo en los comentarios.

 




sábado, 13 de septiembre de 2025

CAFE CON SAL - PRIVIET !

 

Sí, empiezo saludando en ruso, porque la verdad, viendo lo que veo, llega un punto en que si mañana empezara un conflicto, pocas dudas tendría sobre qué lado escogería para combatir.

Y ahora es cuando aparece el clásico NAFO subnormal, os explico lo que es: Sabéis que en los países que  no hablan español las siglas de OTAN, se escriben como NATO, pues bien, hay toda una serie de simpatizantes de la OTAN (Friends) que se han rebautizado como NAFO, North Atlantic Friends Organisation. O sea, los amiguetes de la OTAN, para resumir. Y son los que van dilapidando cualquier comentario en redes que no baile al son de su música y los que demonizan cualquier actitud que no sea la suya. Frecuentemente sin argumentos, pero son muy amigos de polarizar e ir por la vida con aquello del “o conmigo o contra mi”

Pues eso, hasta ahora, como escribía sobre otros temas, cosa que seguiré haciendo, me tenían tranquilito o no les merecía atención, pero desde que el otro día os vomité todo lo de los drones, Pústula y demás gentuza, ya ha aparecido algún que otro NAFO acusándome de ser pro-ruso, y de cobrar el kremlin como mayor lindeza de las que me han podido decir.


No chatos, no, yo no cobro del kremlin, esto lo hago por deporte, porque ya soy inmensamente rico, viene Putin directamente los jueves por la tarde y me da  un fajo de rublos en mano, que uno tiene categoría, y de paso nos acabamos la media docena de botellas de vodka que tengo en el armario, que no sé qué hacer con ellas.



Fuera bromas, como os decía en “el lado oscuro de la fuerza”, de pronto se están sucediendo casos y escenas, que yo califico como provocaciones hacia Rusia, para incendiar todo esto y que acabemos en una guerra de verdad.

Sé que nos parece difícil de creer, que hemos vivido muy tranquilitos estos 80 últimos años y que una guerra nos viene muy grande. Y más si miramos a nuestros adolescentes y lo primero que viene a la cabeza es que si le dan un fusil, se cae de espaldas por no saber cogerlo. Pero ahí estamos.

Los Neocon (Neoconservadores liberales y globalistas) americanos e ingleses están obcecados con incendiar Europa, metiéndonos miedo constantemente, manteniendo siempre una amenaza viva, ya sea una “plandemia “ o un misil ruso que llegue a Madrid en 5 minutos, porque esto último sí se ha dicho esta semana. Ya os comenté que el Reino Unido no puede soportar que haya alguien más fuerte que ellos en Europa, y a los de las barras y estrellas les interesa mucho eliminar posibles rivales o competidores, que bastante tienen ya con China. El problema es que hasta ahora, ese término de “eliminar” era a nivel comercial o político, pero hoy ya hablamos de una eliminación con todas las acepciones.

Y mientras tanto, nuestros dirigentes europeos, porque lo de líderes les viene muy ancho, se dedican a reírle todas las gracias al Sr Trump, que será como sea pero él defiende lo suyo, y a hacer videos sobre lo que debemos poner en una mochila para aguantar 72 horas en caso de catástrofe.

Pero mientras todo esto pasa, hay algo que esta semana me ha llamado poderosamente la atención.

Vergüenza, eso es lo que siento por mis iguales. Verdadera vergüenza ajena, por no decir asco, para con la gente y los medios de comunicación.

En primer lugar, he podido ver infinidad de veces como a Charlie Kirk le caía la cabeza de lado y le brotaba un enorme chorrazo de sangre, en todas las cadenas de televisión generalistas. ¿Perdón? ¿Estas si son imágenes que se pueden mostrar sin reparos? Porque para otras muchas imágenes menos crudas pixeláis o las recortáis directamente para no herir sensibilidades. ¿qué pasa, que como éste era más radical que otros se justifica su muerte? ¡Qué asco!, de verdad.

De la misma manera que he podido oír conversaciones en la calle, en mi lugar de trabajo o en cualquier otro sitio justificando ese asesinato. - Claro, este tipo era el que colgaba tweets defendiendo el uso de armas – pues toma, ya te han dado con las armas.

¿En serio? ¿Hasta ese punto de bajeza moral hemos caído?. Yo puedo estar de acuerdo con alguien o no, puedo debatir e incluso enfadarme por confrontar opiniones y creencias, de hecho, ya me pasa frecuentemente hablando de Ucrania, ¿pero desear o justificar una muerte porque alguien me parece más facha o más rojo? ¿Hasta ese punto nos han polarizado?

Porque sí, porque estamos polarizados, nos han enfrentado desde hace años, esos mismos Neocons, que son maestros en ingeniería social y que nos han planteado escenarios para que nos decantemos a un lado o a otro, para que seamos de izquierdas o de derechas, del Barça o del Madrid, hombres o mujeres. Todos enfrentados y discutiendo, porque tú, y porque tú, porque me dijiste y porque yo entendí. Y mientras tanto, ellos hacen la suya y sin darnos cuenta, por estar enfrascados defendiendo a nuestro ombligo, que es lo único que somos capaces de ver, van aplicando medidas y recortando libertades que vamos asumiendo como ranas hervidas.

Para quien no lo recuerde, es aquella parábola sobre lo que le pasa a una rana si la metes en un cazo de agua hirviendo, que saltará al mínimo contacto, pero si el agua está fría, no se enterará que la estás hirviendo hasta que sea tarde.

Pues parece que sí, que esa batalla nos la han ganado. Como sociedad, creyente (no en Dios, sino en lo que nos cuentan), obediente y sumisa, hemos sido presa fácil de sus artimañanas y nos hemos polarizado por completo.

Empezaron destruyendo el concepto de familia, ya no vale la pena tener hijos, son muy caros y de mucha responsabilidad, ¡compremos un perro!, así tapamos las miserias que si fuéramos suficientemente valientes para airearlas se nos comerían. Enfrentemos a los géneros diciendo que ya no son dos, que ahora si quieres puedes sentir que eres una piedra y que te maltratan como minoría. Digamos que ya no eres como tus padres y que no puedes trabajar de cualquier cosa, que tú tienes 16 carreras y masters, que te han llevado a estudiar hasta los 30 años y que te has plantado frente al mundo como un perfecto imbécil titulado que no sabes hacerte un huevo frito. Y mientras, que el trabajo duro lo haga otro, ese mismo que viene en patera, y hoy todos aclaman a Vox (partido que llaman de ultraderecha) por sus promesas para echarlos a todos, cosa que no harán porque no sabrían ni a donde mandarlos.

Pues nos están comiendo la tostada amigos/as. Sin más. Esta misma semana he leído que el departamento de educación de la excelsa Generalitat de Catalunya, quien me manda y rige justo por debajo del Gobierno de España, ha llegado a un acuerdo con el corrupto y enemigo declarado reino de Marruecos, para que haya cierto porcentaje de profesores marroquíes en las aulas catalanas.

Insisto… ¿perdóoooooon?. Pero vamos a ver, ¿cómo que maestros marroquíes en las aulas catalanas? ¿Pero alguien se ha preguntado en qué línea va a ir el discurso de esta gente? ¡Que nuestros hijos están ahí! ¿Nadie es capaz de ver que vamos a pasar de que las niñas vayan vestidas demasiado cortas a la escuela a que les empiecen a poner pañuelos y velos?

Me parece alucinante, que padres de niños en edad de ir a la escuela vayan a protestarle a la escuela por qué han suspendido al “tocho” de su hijo, que no hace más que incordiar en clase, porque la maestra de turno no puede ni mirarlo fijamente, para que no le dé un ataque de ansiedad al mocoso o que la acuse de acoso, pero en cambio esto se lo comen enterito sin protestar. Simplemente increíble.

Y sí, ahora venid todos los “happy-flowers” a decirme que soy radical, facha, pro-ruso, y lo que os venga en gana, pero a mi de pequeño, si la liaba en clase, antes de llegar a casa ya lo sabían, y tras la primera pregunta de QUÉ HAS HECHO, porque jamás me preguntaban por qué me castigan o por qué me han dado un toque en la cabeza con los nudillos,(recuerdos al Sr de Castro, que tenía una manaza considerable), probablemente me caía la segunda reprimenda en casa. Porque los maestros tenían autoridad, era su ecosistema, ahí eran los dioses y los niños iba a aprender, y si no te interesa la lección, respeta a tus compañeros y calla.

Todo eso ya no existe, ahora los profesores viven amedrentados y tienen que calificar a los alumnos dibujándoles una carita sonriente o triste, nunca en rojo, no vaya a ser que les dé un infarto. Y así están de subiditos, así están de creídos, mimados y egocentrados, lo suficiente para creer que lo suyo es lo único válido, que son una especie de seres divinos por el hecho de existir y que cuando son más mayores y presencian un asesinato como el de Charlie Kirk, tienen derecho a justificarlo y aplaudirlo porque el otro pensaba distinto.

 

Así que haré un último ruego al Altísimo:  Señor, ¿lo del meteorito para cuándo?  Ya está más que claro que te hemos salido mal, empieza de cero, que tú eso de arrasar y volver a empezar ya sabes como hacerlo.