Como sabréis, se está organizando ya el próximo campeonato
mundial de fútbol que se jugará en el año 2030, curiosamente coincidiendo con
la infame y famosa agenda que nos va a quitar más de los que nos reportará.
Ese campeonato se disputará en tres países
distintos a la vez, Portugal, España y Marruecos. La verdad es que desconozco
cómo se van a repartir el pastel y los partidos, porque quien me conoce
personalmente, sabe de sobras que yo de fútbol sé, que se juega en un pabellón cubierto
y que meten balones en una cesta con la raqueta. O sea, aun sé más de lo que me
interesa.
Pero el tema de hoy no es ese, aunque suceda a causa
o por culpa de este evento. Igual que hicimos en las Olimpiadas de Barcelona
1992, que en cuanto se acercaron las fechas de las competiciones, Ayuntamiento,
Gobierno local y todo el que tuvo que decir algo al respecto, se dieron cuenta
que había pobres en las calles.
¡¡Por Dios!!, ¿¿Pobres en Barcelona??, la ciudad
del diseño, de Gaudí y de la basílica de la Sagrada Familia, la de Dalí y la
del Barça. Eso era algo que no podía consentirse, así que ni cortos ni
perezosos, los quitaron del medio. Entiéndase que no se sacrificó a nadie, pero
sí que los ocultaron y desplazaron para que ningún reportero extranjero, ni
ningún turista de camisa floreada y bermudas tuvieran la tentación de fijarse
ni explicar que alguien le había tendido la mano a la salida del metro para
pedirle unas monedas o un cigarro.
Pues bien, ahora pasa algo parecido con este campeonato
de fútbol. La FIFA, que presume de mantener y promover los valores que ondean
junto al espíritu olímpico y las buenas tradiciones que sean dignas de
conservar, a veces queda tentada por tomar acuerdos con repúblicas, califatos o
sultanatos de dudosa reputación en cuanto a los valores democráticos, o hacia su
trato para con las mujeres, o simplemente por vulnerar todo derecho humano que
se tercie.
Así que, tras los últimos escándalos de no hace
muchos años, su imagen ya quedó si no dañada, manchada, Y desde ese punto,
arrancamos con la noticia de hoy, con lo que se permite, aprueba, consiente o
simplemente se obvia para facilitar la celebración de su fiesta mayor, que no
es otra que un mundial cada cuatro años.
Y con lo dicho, no quiero decir que ese organismo
sea el único responsable, ni tan solo puedo decir que lo sea a ciencia cierta,
porque aquí intervienen demasiados personajes e instituciones como para
volcarle la única culpa a nadie. Pero sea de quien sea esa responsabilidad, sí
me ha recordado mucho a lo que hicimos aquí con los pobres, con la salvedad que
hoy no hablamos de humanos molestos a la vista.
Sobre Portugal no diré nada, porque más allá de
que sea consciente de lo que os voy a contar y lo consienta a base de silencios,
es un país amigo, país vecino y en España lo hemos considerado siempre casi
como una extensión de nosotros mismos, aunque hablen raro. O sea, que más allá
del hecho que no tengo claro si algún portugués me lee, que no me consta, poco
más podría decir.
De España sí, a estos los conozco mejor y si
puedo meterme con ellos (de los que no me excluyo, por catalán que yo sea).
España, o sus consecutivos gobiernos, sean del color que sean, son capaces de
vender a su madre por un acuerdo con Marruecos, con Argelia o con ambos a la
vez, aunque con cada uno se firme lo contrario que con el otro.
Ya desde los tiempos de aquel insigne cazador de
elefantes, aunque después pidiera perdón, y presuntamente corrupto y
putero monarca que tuvimos hasta hace poco, que consideraba al rey de Marruecos
como su hermano. Algo que a la mayoría de la población nos chirriaba ya que
tenemos muy presente que su antecesor, aquel infame dictador, se paseaba bajo
palio y se rodeaba de una guardia mora, las relaciones con Marruecos siempre
habían sido fluidas, aunque de la mitad de acuerdos y transacciones ni nos
enteráramos.
Pero sí es cierto que muchas empresas iban a implantar
sus factorías allí, ellos nos mandaban hachís, nos hundían nuestros pesqueros e
incluso llegaron a invadirnos un peñasco en medio del mediterráneo llamado
Perejil. Algo que no desaprovechó ese gran estratega de acento forzado de Iowa
y gran lamebotas de Bush Jr, don José María Aznar, para desplegar una operación
militar como si tuviera que invadir Alemania, para apresar a dos infantes
marroquís que fumaban grifa rodeados de cuatro cabras. Pero se recuperó la
soberanía hispana, eso sí.
Hoy en día, bajo el reinado del preparadísimo
Felipe VI, más conocido por la plebe como Florero VI (eso no lo digo yo, eso es
lo que le llega a uno por la calle), las relaciones con Marruecos ya no son las
mismas. En primer lugar, porque quien reina en Marruecos también es el hijo del
hermanísimo del alma de Juan Carlos, y por lo visto no le tiene tanta simpatía a
nuestro rey. Por otra parte, nuestro monarca tiene la empatía y gracejo de un
palo de escoba, algo que tampoco ayuda. Y en tercer lugar, los omnipresentes
Estados Unidos, que son el perejil de todas las salsas, hasta hace
relativamente poco contaban con la Unión Europea como socios y colaboradores,
por lo España era un lugar perfecto para controlar el paso marítimo del
estrecho de Gibraltar.
Pue bien, hoy el tío Sam ya no cuenta con Europa
y especialmente con España ni para jugar al parchís, así que la opción lógica,
no era el peñón de Gibraltar, que ya es británico y esos dicen amén a todo lo
que los americanos necesiten, sino que el otro país que conforma el estrecho es
Marruecos, así que en los últimos años, les han armado hasta los dientes con
todo el material militar de última generación que les cabía en los almacenes.
Mientras tanto, España y la UE que tienen todo
tipo de leyes y restricciones para que cada tomate que se produce en tierras
europeas deba someterse a los mayores controles de calidad, hasta el punto en
que nuestros agricultores ya dedican más tiempo a la burocracia que al propio sembrado.
Y así les compramos los tomates que nuestros agrónomos no pueden o ya no
quieren producir a Marruecos. Aunque se hayan regado con aguas fecales. (tema polémico
que ya saltó a la prensa no hace mucho). Mientras tanto Marruecos, sigue vetando
las áreas de pesca, dejando sin provisiones a nuestros barcos para que acabemos
comprándoselo a ellos, y llenando nuestras costas de inmigrantes ilegales, que
auspiciados por mafias (seguramente subvencionadas por su monarca) y con la
total connivencia de sus autoridades, llegan cada día en mayor y mayor número.
Toda esta introducción no es más para dar una
cierta idea de que Marruecos, el tercer organizador de ese mundial de fútbol,
hace lo que le da la gana, con España, con Europa y con quien se ponga por
delante. Se le ha permitido, sin más. La banda de subnormales profundos que
tenemos por dirigentes en Europa, porque no se les puede llamar líderes, han
permitido y propiciado que sea así, y es que, a fin de cuentas, ellos no
trabajan para velar por nuestros intereses, sino por los suyos propios y por
los de sus amos, esos grandes grupos de inversión principalmente americanos que
hasta en alguna ocasión han presumido de tener la gran mayoría de eurodiputados
a sueldo.
Y como consecuencia, querida y buscada o no,
hemos llegado al punto donde hemos llegado. Marruecos no es que tenga pobres en
la calle que puedan molestar a ojos de la opinión mundial, según la foto que
llega, ya parecen serlo la gran mayoría de ellos. Y no, no soy racista, yo
distingo por el nivel de educación y respeto hacia el país que te acoge, si
fuera cuestión de razas me metería con los chinos o suramericanos y con esos no
tengo mayores problemas. Lo que tiene y molesta, son perros.
Ya durante todo este año, han ido apareciendo
noticias sobre las prácticas que está llevando a cabo el gobierno de Marruecos,
ya sea por acción directa o por hacer la vista gorda ante algo que ya pasa de
castaño oscuro. Por lo visto, el concepto que tiene la sociedad marroquí de lo
que significa un perro, se aleja bastante del modelo europeo. No ahondaré más
con el tema de los perrijos.
La cuestión es que los perros andan sueltos por
la calle, se agrupan en manadas y hacen su vida un poco al margen de la
sociedad humana. Seguramente acudirán a buscar refugio o comida, cada perro a
la casa que tenga por costumbre, pero el resto del día deambulan por cualquier
callejón de Rabat o de Tánger. Y claro, eso debe ser inconcebible para el Sr.
Gianni Infantino, presidente de la FIFA, o para el propio gobierno de
Marruecos. Así que ni cortos ni perezosos, han optado por hacer algo parecido a
lo que hicimos en Barcelona, aunque con métodos más radicales.
Estos días he estado leyendo docena y media de noticias
como poco, de varios medios de información, evitando los artículos de opinión
de las asociaciones pro animalistas, porque intuí que ahí podía contaminarme de
cierto ánimo exacerbado a la hora de contar las cosas, pero sí pude constatar
que los hechos son los que son.
En febrero de 2025m unos diez grupos pro derechos
de los animales instó a la FIFA a que tomara cartas en el asunto sobre el
aumento significativo de las capturas de perros callejeros en Marruecos. Se
sugería que el Gobierno marroquí estaba comprometido en las matanzas a gran
escala de perros callejeros como parte de un aparente esfuerzo por hacer que
las sedes del mundial fueran más presentables para los extranjeros que allí
acudieran.

La FIFA, optó por el silencio en primera instancia,
aunque más tarde, al ser preguntados por la prensa aseguraron que la
candidatura de Marruecos detallaba su compromiso con la protección de los
derechos de los animales y que seguían de cerca que se cumplieran los
compromisos adquiridos.
Dos de los activistas, residentes en Marrakech
denunciaron que hasta esa fecha las furgonetas gubernamentales exhibían
abiertamente jaulas en sus partes traseras con perros vivos y muertos a la
vista. A fecha de hoy, esas furgonetas patrullan en silencio capturando
animales callejeros, eso sí, sin ninguna marca visible y con la mayor
precaución del mundo ante ojos indiscretos.
En Casablanca, donde las furgonetas aun exhiben
el logotipo de Casa Baia, una empresa municipal, se asegura que los expertos
están permanentemente movilizados para la captura de más de 20.000 perros al
año.
Incluso cuando alguno de los activistas ha rescatado
a cachorros callejeros, los han vacunado, alimentado y cuidado, aseguran que
finalmente han venido a por ellos y se los han llevado a patadas, hiriendo incluso
matando a alguno de ellos antes de lanzarlos atados con cadenas metálicas o en
redes de pesca al interior de sus furgonetas.
El problema es que estas prácticas se han
extendido y ya han aparecido voluntarios espontáneos que se han añadido a las
cacerías, produciéndose disparos en plena calle, con el riesgo ya sea por
seguridad al disparar en la calle, como por salubridad por el abandono de
cadáveres en la vía pública. De hecho la ciudad de Melilla ya está en sobre
aviso por presencia de rabia,.
¿Y qué dice a todo esto la FiFA?
En 2023 la European Link Coalition (ELC), una ONG
con sede en el Reino Unido, se reunió con funcionarios de la FIFA y les
argumentaron toda la situación y les aportaron multitud de fotografías, videos
y todo tipo de material, mucha parte de él, refiriéndose a Casa Baia.
Poco después, la asesora de derechos humanos de
la FIFA, aseguró que agradecía y valoraba mucho el aporte de ELC y que estaba
en contacto con el Gobierno de Marruecos para “garantizar la alineación con los
requisitos de la candidatura de la FIFA” (requisitos para optar a organizar un
mundial), y se quedó tan ancha.
A partir de ahí, la FIFA guardó silencio.
Cuando se les ha preguntado, han evitado
cualquier declaración, supongo que ahora es demasiado tarde ya para tomar medidas
y retirar una candidatura. Más allá del lio geopolítico que eso conllevaría.
Tras todo lo que escribí sobre los perrijos, y
que mantengo, sí debo decir que he creído que este era un buen momento para
contaros esto. Puedo mostrarme crítico con hacerle las uñas a nuestro perro o vestirlo
de Burberry’s, pero eso es una cosa, que atribuyo más al amo que al animal, y
otra muy distinta, es que se comentan masacres como la que se está cometiendo,
simplemente para lavar la cara a las calles de unas ciudades donde se va a
celebrar un evento.
Llega un punto en que, sin desearle mal a nadie, faltaría
más, si dos quieren matarse a palos, que se maten, supuestamente somos seres
racionales y antes de dar el primer puñetazo habremos recolectado motivos
suficientes para darlo, sean ciertos o no, pero un perro es un animal inocente.
Como todos los animales, evitan el conflicto, tan solo intentan vivir,
alimentarse y reproducirse, así que podría comprarle la idea a Marruecos que
los tuviera retenidos en algún lugar durante los eventos, pero no optar por el
sacrificio.
Todo esto lo único que nos demuestra es que la
mayoría de las veces, el más animal de los dos extremos de una correa, es el
que anda a dos patas. Mi más profundo rechazo y mi tarjeta roja directa, a estas
matanzas y en general a buena parte de actitudes y modos de las que huelen a
marroquí y me da absolutamente igual quien piense lo contrario, estoy harto de
tanto buenismo. He dicho!
Supongo que también podríamos maquillarlo llamándolo “operación de limpieza urbana”. ¿Qué nombre le pondrías tú a esta farsa?
(Dispara sin miedo en los comentarios)

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Mejor no se puede argumentar!
ResponderEliminarMuchas gracias "anónimo" por tu comentario y por leerme!!!
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