Vistas de página en total

SUSCRIBETE A LOS AUDIOCAFES EN YOUTUBE

☕ Suscríbete a nuestros Audiocafés

¿Hoy no te da tiempo a leer? Aquí tienes todos los textos narrados. No te pierdas ninguna publicación. Un solo clic y ya formas parte de nuestra comunidad en YouTube. Y ES GRATIS!!!

🔔 Suscribirme en YouTube

sábado, 11 de octubre de 2025

CAFE CON SAL - EUROPARANOIA 2.0

No sé si os pasa, pero últimamente cada noticia me suena a déjà vu. No el de Netflix, sino el de los libros de historia. Cambian los actores, pero el guion es el mismo. Y ya sabemos que cuando la historia repite función, lo hace en modo tragedia.

Habrá a quien le sorprenderá esto y se preguntará de qué narices estoy hablando, pero se trata de un problema que viene de lejos. No hay nada mejor que olvidar la historia vivida de forma sistemática, para repetirla y caer de cuatro patas en los mismos errores de antaño.

Y en esto, los europeos somos especialistas. Aquí mientras nos hemos distraído con cambios climáticos, buenismos, inclusivismos y todos los -ismos absurdos que se os puedan ocurrir, hemos ido vetando y limitando todo lo que pudiera hacer referencia a que un día no fuimos tan inclusivos ni tan buenos, y aquí “se ha liado parda” en un par de ocasiones durante el siglo pasado. El caldo de cultivo óptimo para repetir todo aquello por lo que arrepentirnos.


Ahora en Europa todo el mundo ve drones. Drones rusos, chinos, iraníes y de Marte si hace falta. Igual que hace un siglo, cuando veían espías detrás de cada bigote y de cada sombrero. No importa si no se demuestra lo que se dice, no importa si se demuestra que es falso, lo que cuenta es el titular y como nuestra casta política es muy consciente que la gran mayoría de la gente no lee más allá, los sueltan alegremente, y como más gordos, mejor.

Hace pocos días Von der Leyen aseguraba que los rusos habían saboteado su vuelo sobre Estonia, después se demostró que había una manifestación en contra de ella en medio de la pista de aterrizaje.

Tusk, presidente de Polonia, acusaba a Rusia de violar espacios aéreos con drones hasta el punto de hablar de derribarlos, pocos días después se le mostraron las trazas, o sea el camino que  siguieron los drones y quedó demostrado que salieron del oeste de Ucrania, o sea, la zona donde no hay rusos.

Mark Rute acusaba a Rusia de violar espacios aéreos con cazas en el mar báltico y finalmente se vio que los países agraviados habían ampliado el espacio aéreo sin notificarlo a nadie, con lo que esos cazas pasaban por donde siempre sin saber que estaban violando nada. 

Cuando dicen que han aparecido más drones en distintos países y se ha visto que no es posible que lleguen por si solos, acusan a un barco petrolero y detienen a su capitán por simples suposiciones.

En fin, auténtica paranoia colectiva de manual: pero lo que tienen claro es que cuanto más miedo infundan, más obediencia tendrán por parte de los ciudadanos que ni tan solo defienden.

El rearme y los pretextos son casi calcados. Ayer eran cañones y acorazados; hoy, misiles hipersónicos y juguetes nucleares de bolsillo. Pero la esencia es la misma: gallitos midiendo quién la tiene más larga mientras al resto nos suben el pan y la luz.

La propaganda tampoco ha cambiado tanto: antes eran carteles en blanco y negro con letras gordas y discursos patrióticos; hoy son tertulianos histéricos y Twitter en llamas. El relato es idéntico: fabricar un enemigo y mantener a la masa en tensión, como ganado asustado.

Lo jodido es el efecto dominó. En 1914, un disparo en Sarajevo que acabó con Franz Ferdinand  encendió medio mundo. En 1939, la invasión de un país diminuto hizo saltar la chispa tras un ataque de falsa bandera. Hoy basta con un dron equivocado, un misil con mal GPS o un presidente con Twitter cargado de testosterona.

Y mientras tanto, el caldo de cultivo hierve: crisis económica, sueldos de risa, políticos de chiste y una desigualdad pornográfica y lo peor, creciente. El mismo ambiente en el que nacieron dos guerras mundiales. La frustración siempre es gasolina barata, y ya sabemos quién prende la cerilla.

Y ante todo no hay que olvidar algunas cosas, Estados Unidos se lava las manos pero sigue vendiendo armas, si hace falta a crédito, y mientras tanto Europa se reúne y cita a sus dirigentes, donde se presentan Reino Unido y Ucrania. ¿perdón?, Reino Unido se fue, no debería estar ahí, y Ucrania que yo sepa nunca ha entrado en la U.E., ¿qué hace decidiendo asuntos que nos afectarán a nosotros?

Definitivamente queda claro que si están ahí es porque son parte interesada. Ucrania porque puede seguir pidiendo armamento y Reino Unido como promotor y responsable último de las dos guerras anteriores y de la que se está gestando.

Quizá no estemos viendo drones. Quizá lo que vemos son fantasmas. Fantasmas de guerras pasadas, recordándonos que los humanos tenemos memoria de pez y vocación suicida. Son los fantasmas que llaman a nuestra puerta, y lo peor es que mientras nos tienen distraídos discutiendo quien es de derechas o de izquierdas, o mirando gran hermano o supervivientes,  parece que ya hemos puesto la mesa para recibirlos.




No hay comentarios:

Publicar un comentario