Vistas de página en total

SUSCRIBETE A LOS AUDIOCAFES EN YOUTUBE

☕ Suscríbete a nuestros Audiocafés

¿Hoy no te da tiempo a leer? Aquí tienes todos los textos narrados. No te pierdas ninguna publicación. Un solo clic y ya formas parte de nuestra comunidad en YouTube. Y ES GRATIS!!!

🔔 Suscribirme en YouTube

sábado, 2 de mayo de 2026

#61. CUANDO YA ES TARDE

  

Hoy, de madrugada, me ha asaltado una canción a la cabeza

Y no he podido resistir la tentación de traducirla y transcribirla

Eso si, aportando mi granito de arena al finalizar el texto

Así que os reto a que adivinéis de qué canción se trata.


¿Quién te va a decir cuándo es demasiado tarde?
¿Quién te va a decir que las cosas no son tan geniales?

No puedes seguir así, pensando
que nada va mal.

¿Quién te va a llevar a casa esta noche?
¿Quién te va a recoger cuando te caigas?
¿Quién va a descolgar el teléfono cuando llames?

¿Quién va a escuchar tus sueños?
¿Quién se va a tapar los oídos cuando grites?

No puedes seguir así, pensando
que nada va mal.

¿Quién te va a llevar a casa esta noche?

¿Quién te va a sostener cuando estés temblando?
¿Quién va a estar a tu lado cuando te vengas abajo?

No puedes seguir así, pensando
que nada va mal.

¿Quién te va a llevar a casa esta noche?

Sabes que no puedes seguir así,
pensando que todo está bien.

¿Quién te va a llevar a casa esta noche?




Porque muchas veces creemos lo que queremos creer.

Cerramos los ojos ante lo que nos abofetearía la cara con un gesto de pura realidad.

Preferimos mirar hacia donde creemos que está nuestro bienestar,
sin importar las consecuencias.

Incluso sabiendo que nos estamos equivocando.

Incluso siendo conscientes de que esa actitud
nos va a llevar, una vez más, al mismo sitio.

Al dolor.

A un dolor que no se aprende,
que no se amortigua,
que no se vuelve más llevadero.

Un dolor que ya conoces.

Y al que, aun así, vuelves.

Convencido de que sin él
has sentido menos,
has querido menos,
has vivido menos.

Cuando en realidad,
lo único que haces
es llegar tarde
a lo que ya sabías desde el principio.

Te esfuerzas en mantener esa desazón
más de lo que te esforzaste en mantener a quien
estaba dispuesto a llevarte a casa esta noche.

Y reconocer ese esfuerzo tardío
no hace más que alimentar tu tormento.

Pero una vez que se ha dado todo por perdido

Necesitas sentir

Lo que sea

Como sea

Y optas por lo que te queda

La culpa por no haberlo dado todo

El llanto que jamás compensa lo perdido

Y el vacío que crees que nadie más podrá llenar

Porque insistes en simular que todo está bien

Y un último halo de orgullo mal entendido

Te hace creer que no has perdido

Sino que ese alguien no era digno de ti

Pero en tu fuero más interno

Sabes que no luchaste

Y eso es lo que te acompañará a casa esta noche