INTRODUCCION:
Antes de empezar con el texto de hoy, hay algo que quiero comentaros.
Durante estos meses, hemos ido alternando textos nuevos con otros que formaban parte de un blog anterior, de hace ya quince años. Ha sido una forma de darles una segunda vida, de volver a mirarlos con la calma que da el tiempo y, por qué no decirlo, también de darme un poco de margen para seguir escribiendo sin prisas.
Pero ese bloque de textos ya se ha cerrado. A excepción de uno, larguísimo, que aún estoy valorando si reescribo o no. El resto, en estos seis últimos meses, los hemos terminado.
A partir de ahora, Tinta y Café seguirá su camino con un pequeño cambio de ritmo: los textos serán todos nuevos y se publicarán únicamente los sábados.
No es un paso atrás, ni mucho menos. Es, si acaso, una forma de dar más espacio a lo que viene, de escribir con más intención y menos inercia.
El canal de YouTube, en cambio, seguirá con la misma cadencia, dando voz a aquellos primeros textos que dieron forma a este blog y que aún no la tienen. Porque, aunque hayan pasado unos meses, siguen diciendo lo mismo. O quizás, ahora, incluso un poco más.
Así que nos seguimos leyendo… y escuchando.
¡Arrancamos!
DE AQUELLOS POLVOS, ESTOS LODOS
Durante estos meses, hemos venido publicando textos nuevos,
que se alternaban con los que ya había escrito hace, diez, doce, quince años
atrás.
He retocado y actualizado textos que creía que podían
encajar con la vida que tenemos hoy, tratando de no alterar la esencia de lo
que quise decir en ese momento.
Aunque debo confesar, que no he cambiado demasiado en mi
forma de pensar de cuando tenía cuarenta añitos, a ahora, que ya voy en caída
libre hacia los cincuenta y cinco.
Quizás ahora huyo un poco de aquellas frases rebuscadas y
extensas que tanto me gustaban años atrás y opto más por frases más sintéticas,
mientras mantengan la misma carga emocional y la misma idea a transmitir.
Pero esos textos se van acabando.
Aún queda un estudio que hice, muy extenso, muy cargado de datos, fechas y contenidos, que estoy valorando si “remasterizar” o no. Habla sobre la filosofía del Tantra Shastra.
Y antes de que alcéis un grito al cielo, ya os digo que va
mucho más allá que aquello tan mal entendido de tener sexo sin tocarse o de
correrse para adentro. Ahí hay gran parte de leyenda urbana y esas son
prácticas que están reservadas para muy pocos, casi únicamente para monjes
tibetanos, quien precisamente no es que practiquen sexo con demasiada
frecuencia.
Pero ese de momento, lo iré trabajando y veré qué tal queda
finalmente. No os quiero avanzar más.
El hecho es que, ahora se abre todo un espacio libre de reinterpretaciones
de textos. Y aunque no sufro por la falta de ideas, que las tengo. Y aunque os
invite a que me propongáis temas de los que hablar, algo que siempre os
agradeceré, uno de los temas que he estado evitando pero que recurrentemente me
asalta la pensamiento, es la situación en que estamos viviendo.
Tenemos el mundo revuelto, hay convulsión mires por donde
mires, y ante todo, hay un gran desconocimiento sobre qué está pasando a
nuestro alrededor. Desinformación sí, y censura explícita también.
Quienes me conocéis, sabéis sobradamente que no me quedo con
una sola fuente de información y que rara vez abrazo el discurso oficial que
puede uno encontrar en las noticias de televisión o prensa escrita.
Busco, rebusco, miro, pregunto, investigo y analizo. Y de
ahí, saco mi conclusión, con todo lo aprendido y atando cabos, que creedme si
os digo que no hay ni uno suelto.
Y guste más o menos, uno va viendo como se va avanzando
hacia un punto de no retorno, hacia una situación que cada vez gusta menos y
que asusta más.
La censura y el control del relato, y de la sociedad en
general, cada vez gana más peso y es más restrictiva.
Sin ir más lejos, esta semana, uno de los canales de
análisis geopolítica de los muchos que sigo ha sido censurado, sin más.
Youtube les ha prohibido y denegado la posibilidad de emitir
en directo. Cuidado, un canal con casi un millón de suscriptores y unas
audiencias medias de un cuarto de millón de personas en cada emisión. Según la
plataforma por portar y exhibir armas en una emisión en directo. Algo que ya os
garantizo que es totalmente falso y que en todo caso, pueden haberse visto en
algún video con los que documentan sus explicaciones.
Lo que está claro, es que ha sido una excusa como cualquier
otra para limitar el alcance de sus emisiones.
Todos sabemos que hay campañas institucionales contra las “fake
news” y contra eso que llaman desinformación, y que la mayoría de la gente se
nutre, a nivel informativo, de tertulianos que hoy son expertos en asuntos de
guerra y geopolítica y hace cuatro días hablaban como virólogos y expertos en
propagación de pandemias. Los mismos.
Pero la información falsa y maliciosa viene de quien
documenta sus explicaciones en un canal de youtube.
La cuestión es, por no desviarme demasiado, que a riesgo de
sufrir la misma suerte y que acaben acusándome por terrorismo (algo que la legislación
actual prevé), me viene a la cabeza hablaros de como está el mundo y por qué
hemos llegado donde estamos, de por qué es son falsas algunas cosas que nos
dicen y ciertas otras que se silencian.
Os lo pregunto abiertamente, porque no pretendo aburriros, y
porque los temas más intimistas, como
los que hemos hablado hasta ahora, son atemporales y siempre podemos
recuperarlos, de hecho estoy seguro de que se alternarán siempre con los demás.
Pero antes de soltaros discursos que a mí personalmente
pueden satisfacerme al explicároslos, creo necesario saber si os puede causar
la misma satisfacción leerlos o escucharlos.
Por lo que esperaré vuestros comentarios, o vuestros
mensajes privados antes de contaros quienes son los buenos y los malos, eso sí,
sin lenguajes técnicos, sin retorcer nada, contado por mí, para que sea
entendedero para todos.
Así que ahí os arrojo mi guante.
